Duele saber que ESO ya fue.
Que aunque CAMINE hacia a tras mediante RECUERDOS (que se anudan a vivencias),
el TIEMPO va hacia ADELANTE....
Cuando la NOSTALGIA viene de visita
y se queda a hacernos compañía,
solo anuncia el PASADO.
Ella, es la que termina de cerrar una puerta que no podemos seguir esperando.
24-3-14
viernes, 31 de octubre de 2014
martes, 22 de julio de 2014
Enamoradizos Anónimos
Eran dos personas comunes y silvestres
sentadas en un parque, uno en cada lado,
esperando por encontrarse,
que durante el día, se pasaban las horas mirando al cielo
para no mirar en su corazón,
porque si no,
iban a tener que escuchar las verdades
más profundas y temibles de todas:
el AMOR que sentían.
Ese que no se puede esconder,
no se disimula,
no se calla,
no se ensordece en ningún recital,
y crece
cre
ceeeeeeeeee
cre
ceeeeeeeee
al ritmo de un péndulo de un antiguo reloj.
Y cada vez se hace más profundo,
las raíces se van instalando,
toman tu cuerpo,
tus palabras,
tus miradas,
tus silencios
y los minutos que tardan en volver a verse.
Todo era anónimo para ellos,
no para los demás
que los observaban en silencio
esperando que las palabras los enreden
y los una, al ritmo de las escenas vividas.
sentadas en un parque, uno en cada lado,
esperando por encontrarse,
que durante el día, se pasaban las horas mirando al cielo
para no mirar en su corazón,
porque si no,
iban a tener que escuchar las verdades
más profundas y temibles de todas:
el AMOR que sentían.
Ese que no se puede esconder,
no se disimula,
no se calla,
no se ensordece en ningún recital,
y crece
cre
ceeeeeeeeee
cre
ceeeeeeeee
al ritmo de un péndulo de un antiguo reloj.
Y cada vez se hace más profundo,
las raíces se van instalando,
toman tu cuerpo,
tus palabras,
tus miradas,
tus silencios
y los minutos que tardan en volver a verse.
Todo era anónimo para ellos,
no para los demás
que los observaban en silencio
esperando que las palabras los enreden
y los una, al ritmo de las escenas vividas.
martes, 13 de mayo de 2014
Una salida no tan desapercibida
Ella salió de su lugar de trabajo por diez minutos, casi desapercibida por el resto, para sacar unas fotocopias a la vuelta de la esquina. Cuando cruzó la puerta y llegó a la calle, oyó un ruido un ruido extraño para ese horario y en ese barrio. Fue directo hacia ella, la atravesó, la enmudeció y se derrumbó. La bala la dejó tendida en la vereda.
Durante su caída ella se preocupaba porque nadie sabía que se encontraba ahí, fuera de su escritorio, alejada de sus compañeros, extrañando poder seguir caminando hasta la fotocopiadora , como algunas veces lo había hecho. No tenía celular y su preocupación era si la ART cubriría ese accidente; aunque inmediatamente su preocupación fue si alguien llamaría a la ambulancia.
En ese mismo instante Jeremías, uno de los muchachos del lava autos del barrio, la venía siguiendo con la mirada, y cuando vio la escena del disparo le importó un carajo el auto al que le estaba pasando el trapo para secarlo y que no le queden marcas de agua; tampoco pensó en su jefe o en los posibles descuentos si salía de su trabajo, solo le importó Magda.
Cruzó la calle sin mirar, afortunadamente el 71 no se lo llevó puesto, porque Dios es grande. La agarró en sus brazos, llamó al 911 y declaró el estado de urgencia de aquella joven a la cual le sonreía todas las mañanas, y que en esos momentos se apagaba.
Hacía dos años y medio que se sonreían. Poco a poco fue generando micro encuentros para iniciar diálogos y así poder conocer su nombre. Los pedacitos que sabía de ella le encantaban. El percibía que a ella también le gustaba encontrarse con él y lo buscaba apenas salía a fumar, esperando que él se cruce y le pida fuego. Lamentaban que ese cigarrillo no durará más, así esos encuentros podrían extenderse por un instante más.
Diez y diez de la mañana de ese miércoles Carlos y Alberto se encontraban discutiendo sobre los problemas que estaban teniendo con los repartos de esa semana. Para Carlos, esa fue la gota que rebalsó el vas. Estaba cansado de salvar su negocio de los errores, cometidos día tras día,de su socio y amigo. Pero como dice más arriba, estaba agotado. Agotado de soportar y solucionar y que todo se venga abajo.
Esa fue su última discusión, ya que él sacó del escritorio un arma y le disparó, sin ninguna explicación. Nada más que su objetivo no se cumplió, ya que la bala no alcanzó a Alberto; continuó el trayecto por la ventana, se adelantó al 71, y dejó tirada en el suelo a Magda.
Jeremías no le soltó la mano en todo el recorrido hacia la clínica. El sabía que ese no sería su final, sino el punto de partida entre ellos. Ese disparo le dio el impulso para enfrentarla y animarse a quererla sin excusas de por medio.
domingo, 27 de abril de 2014
Sintiendo los pies
La caída fue en cámara lenta. Cuando llegué al suelo, no me importó si alguien más estaba ahí, me sentía fuera del tiempo. Miré hacia el cielo oscuro y me dije " ahora ésto...". Al instante, aunque para mí el momento me había congelado, un caballero me ayudó a levantarme y me preguntó si estaba bien, le respondí que sí y espere a que el semáforo me deje salir de la escena.
El dolor apareció y se quedó un rato conmigo. Ahí es cuando empecé a escuchar a mis pies, a dejarlos ir, a que me lleven hacia un lugar posible, capaz me estaban indicando que no tenía que ir, o que si.
A veces uno se dirige hacia donde sabe que no tiene que ir, pero que indudablemente es necesario para dejar un camino a tras y poder construir otros nuevos, otras oportunidades como me dijo un amigo.
Es como el "pan y queso", que dos personas, para tomar una decisión, se enfrentan en una línea imaginaria, y comienzan a caminar, dando un paso a la vez, bien pegaditos, bien amontonados sin dejar espacio entre sí. Hasta que finalmente los pies se tocan y uno pisa al otro... a veces con el amor pasa lo mismo. El tema es cuando uno se enfrenta con uno mismo en esa línea imaginaria, y llega el momento donde te pisas o caes en vos mismo, en tu realidad, en tus miedos mas ocultos.. lo bueno es que te levantas y seguís caminando
lunes, 14 de abril de 2014
Sintiendo sin luz
Que bueno fue llegar al edificio, saludar a una extraña, tratar de meter la llave en ese pequeño espacio donde corresponde, mirarme al espejo y ver una sonrisa
Subí la escalera hasta que me encontré con la puerta de mi casa, vi una pequeña luz asomarse por debajo de la misma, la cual provenía de la calle, atravesando el balcón y todo el departamento para por fin aparecer junto a mis pies a punto de ingresar.
Fue un placer entrar y no tener luz, me permitió estar en mi casa, junto a mí y a mis pensamientos. Los ruidos de la calle se reducen al transitar ese estado, solo la lluvia y mi llamador de ángeles ( como le dice la gente), se siente en primer plano además del viento.
No solo los ruidos del fuera se aplacan, sino que los de adentro desaparecen, permitiendo que los latidos del corazón y los pensamientos iluminen el espacio.
Veo la lluvia gracias a la luz de la calle; la escucho caer y la siento en el aire. Esta secuencia me calma y me excita, empujándome al papel, para luego comenzar a escribir. Poco a poco las palabras se hacen presentes a través de mi mano, las repito y me aturden por dentro, sin darme cuenta que desde que entré, todavía no he abierto la boca ni emitido sonido alguno.
De pronto escucho el ruido de los electrodomésticos indicando que la luz ha vuelto, pero yo me quedo inmóvil junto a la venta. Prefiero perdurar un rato más en este espacio que se abrió ante mí.
Subí la escalera hasta que me encontré con la puerta de mi casa, vi una pequeña luz asomarse por debajo de la misma, la cual provenía de la calle, atravesando el balcón y todo el departamento para por fin aparecer junto a mis pies a punto de ingresar.
Fue un placer entrar y no tener luz, me permitió estar en mi casa, junto a mí y a mis pensamientos. Los ruidos de la calle se reducen al transitar ese estado, solo la lluvia y mi llamador de ángeles ( como le dice la gente), se siente en primer plano además del viento.
No solo los ruidos del fuera se aplacan, sino que los de adentro desaparecen, permitiendo que los latidos del corazón y los pensamientos iluminen el espacio.
Veo la lluvia gracias a la luz de la calle; la escucho caer y la siento en el aire. Esta secuencia me calma y me excita, empujándome al papel, para luego comenzar a escribir. Poco a poco las palabras se hacen presentes a través de mi mano, las repito y me aturden por dentro, sin darme cuenta que desde que entré, todavía no he abierto la boca ni emitido sonido alguno.
De pronto escucho el ruido de los electrodomésticos indicando que la luz ha vuelto, pero yo me quedo inmóvil junto a la venta. Prefiero perdurar un rato más en este espacio que se abrió ante mí.
lunes, 24 de marzo de 2014
Plaza Castelli
Hacía mucho que no estaba en la plaza. La idea era acompañar a un amigo hasta la estación del tren que queda en frente. Volví por Rayuela, y así fuimos, él, rayuela bajo el brazo y yo hasta nuestro destino; pero al final, la salida se convirtió en otra cosa, fuimos a merendar y ver una exposición de arte.
Luego sí lo acompañé a la estación y cuando el tren partió ahí rumbié para la plaza.
El sol brillaba entre los árboles, las familias se acomodaron entre el pasto, los asientos y los caminitos internos de la plaza, jugando y cuidando de los niños que disparaban por todos lados.
Encontré un banco y rayuela volvió a surgir para mí.
Comencé a tener un poco de frío, eso logró que salga del papel y vuelva a la otra realidad que me convocaba.
Me gusta sentir el olor a rocío que cae sobre nosotros, viene acompañado del olor a pasto y juventud, que me recuerda a los campamentos del colegio, donde la preocupación era si había suficiente leña para el fogón, y con quienes compartías la carpa a la noche.
Ver a los niños jugar me encanta, porque me recuerda a cuando jugaba y corría por la plaza cerca de mi casa.
La gente junta, reunida, en círculos, tomando mate y los niños jugando entre sí, sin restricciones, que lindos momentos e imágenes quedaron plasmados en mi retina.
Burbujas de fondo y bicicletas montadas por niñas llena de júbilo y pasión me dieron la despedida de la plaza, solo por hoy.
Luego sí lo acompañé a la estación y cuando el tren partió ahí rumbié para la plaza.
El sol brillaba entre los árboles, las familias se acomodaron entre el pasto, los asientos y los caminitos internos de la plaza, jugando y cuidando de los niños que disparaban por todos lados.
Encontré un banco y rayuela volvió a surgir para mí.
Comencé a tener un poco de frío, eso logró que salga del papel y vuelva a la otra realidad que me convocaba.
Me gusta sentir el olor a rocío que cae sobre nosotros, viene acompañado del olor a pasto y juventud, que me recuerda a los campamentos del colegio, donde la preocupación era si había suficiente leña para el fogón, y con quienes compartías la carpa a la noche.
Ver a los niños jugar me encanta, porque me recuerda a cuando jugaba y corría por la plaza cerca de mi casa.
La gente junta, reunida, en círculos, tomando mate y los niños jugando entre sí, sin restricciones, que lindos momentos e imágenes quedaron plasmados en mi retina.
Burbujas de fondo y bicicletas montadas por niñas llena de júbilo y pasión me dieron la despedida de la plaza, solo por hoy.
sábado, 22 de marzo de 2014
mezclas en particular
Cada uno tiene su esencia, sus componentes y día a día los selecciona para formar nuevas recetas,
pero no dejan de ser esos los ingredientes.
Ellos, son los que forman nuestra naturaleza. A veces éstos, me hacen sentir culpable, pero en otras oportunidades me agradecen que los haya reunido, y piden que los ponga en ese orden, de la misma manera y en el tiempo exacto para repetir dicha mezcla.
Lo que no entienden los ingredientes, es que no se puede repetir, cada día es uno en particular, y uno mismo también cambia.
Lo bueno es saber todas las mezclas posibles con tus propios ingredientes, conocer tu naturaleza, para poder habitarla libremente.
pero no dejan de ser esos los ingredientes.
Ellos, son los que forman nuestra naturaleza. A veces éstos, me hacen sentir culpable, pero en otras oportunidades me agradecen que los haya reunido, y piden que los ponga en ese orden, de la misma manera y en el tiempo exacto para repetir dicha mezcla.
Lo que no entienden los ingredientes, es que no se puede repetir, cada día es uno en particular, y uno mismo también cambia.
Lo bueno es saber todas las mezclas posibles con tus propios ingredientes, conocer tu naturaleza, para poder habitarla libremente.
domingo, 16 de marzo de 2014
LLORO
He llorado..
Lloré por mí.
He llorado por vos, por tus besos,
tus abrazos,
por aquellas doradas y cariñosas noches juntos,
por todas aquellas palabras que fueron dadas,
por ese perfume agrio que me imantó a tu piel,
por tus ojos..
Luego seguí llorando
por todas las faltas marcadas,
por todo lo que no me reconociste y más que nada,
por todo lo que me deseaste.
ya no lloro.
Lloré por mí.
He llorado por vos, por tus besos,
tus abrazos,
por aquellas doradas y cariñosas noches juntos,
por todas aquellas palabras que fueron dadas,
por ese perfume agrio que me imantó a tu piel,
por tus ojos..
Luego seguí llorando
por todas las faltas marcadas,
por todo lo que no me reconociste y más que nada,
por todo lo que me deseaste.
ya no lloro.
sábado, 8 de marzo de 2014
Orgasmo Musical
Las luces los están esperando.
Algunas notas tímidamente aparecen.
Se presentan y todo comienza de a poco.
Ellos se van soltando, se dejan llevar por la música que provocan
y se nota.
Hay un momento que es más fuerte que ellos, es incontrolable.
Ahí, es cuando comienzan a ser totalmente genuinos.
El baile se apodera de ellos y me gusta mucho ver cómo los hombres bailan sin
vergüenza, se muestran sin problemas y disfrutan mucho más, a pleno...
Parecen hombres en celo.
Tocan, pero más que nada, tocan para ellos mismos.
Se miran,
tocan,
cantan,
tocan,
se mueven,
incrementan su intensidad,
gozan
y agradecen.
(creo que agradecen por haberlos dejado disfrutar tanto de ellos mismos, con la posibilidad de compartir eso con nosotros)
Algunas notas tímidamente aparecen.
Se presentan y todo comienza de a poco.
Ellos se van soltando, se dejan llevar por la música que provocan
y se nota.
Hay un momento que es más fuerte que ellos, es incontrolable.
Ahí, es cuando comienzan a ser totalmente genuinos.
El baile se apodera de ellos y me gusta mucho ver cómo los hombres bailan sin
vergüenza, se muestran sin problemas y disfrutan mucho más, a pleno...
Parecen hombres en celo.
Tocan, pero más que nada, tocan para ellos mismos.
Se miran,
tocan,
cantan,
tocan,
se mueven,
incrementan su intensidad,
gozan
y agradecen.
(creo que agradecen por haberlos dejado disfrutar tanto de ellos mismos, con la posibilidad de compartir eso con nosotros)
a medias
Que triste es no sentir,
más triste debe creo que es cuando uno deja de sentir, lo que habitaba en uno.
Que feo es dar un abrazo a medias, no se siente bien, ni para el que lo da, ni para el que lo recibe.
La Maldad Pura
Es la maldad personificada. A diferencia de otras veces no viene con un trato por mi alma, no me ofrece fortunas, ni dinero, ni éxitos, ni belleza. Viene acompañado de algo mucho peor, más traicionero, entrañable y pasional.
Te acorrala centímetro a centímetro, te vigila, mueve los tiempos, te encapsula en una esfera muy similar a la realidad y uno termina posicionándose en la boca del lobo solito, sin esfuerzos para el.
Se convierte en una guerra ganada antes de declararse, desvinculandome de mis actos, de mis decisiones y rompiendo con mis límites. Todo ésto, de una manera atractiva, mediante abrazos y caricias.
Una plenitud ciega recorre mis venas, alimentándolo de mi sangre, llenándose de poder, de amor, aumentando sus delirios, marcando una sonrisa y dilatándose sus pupilas a cielo abierto
Te acorrala centímetro a centímetro, te vigila, mueve los tiempos, te encapsula en una esfera muy similar a la realidad y uno termina posicionándose en la boca del lobo solito, sin esfuerzos para el.
Se convierte en una guerra ganada antes de declararse, desvinculandome de mis actos, de mis decisiones y rompiendo con mis límites. Todo ésto, de una manera atractiva, mediante abrazos y caricias.
Una plenitud ciega recorre mis venas, alimentándolo de mi sangre, llenándose de poder, de amor, aumentando sus delirios, marcando una sonrisa y dilatándose sus pupilas a cielo abierto
martes, 4 de marzo de 2014
Templo Interno
Los autos pasan, y solo queda el recuerdo de sus luces en el camino ya
transitado. Mi perfume se desvanece en el viento, pero las cuentas ha pagar
permanecen en la puerta mi heladera esperando por ser saldadas.
Luego de una siesta en una tarde fría, he decidido hacer algo por mí
misma. Me ato el pelo en forma de rodete con mi propia cabellera, me pongo ropa
deportiva y salgo para la calle.
No solo pasan los autos y me voy despojando de mi perfume, también me
desprendo de mí misma; de mis sufrimientos, mis miedos, mis ansias, las
expectativas, las corazonadas y las ilusiones. Todo esto en un abrir y cerrar de
ojos, mientras que el proceso se ha extendido siglos dentro mío.
¿cómo son las cosas de la vida, cuando uno trabaja tanto para
conseguirlas, logrando un templo interno al cual recurrir cada vez que la
inestabilidad toque a la puerta? Llegar al templo significa un arduo camino en
tinieblas, pero prender el sahumerio, dejar la plegaria y esperar el cometido,
solo requiere algunos segundos, pero intensos.
He dejado las luces de los autos y a ellos mismos tras mis pasos, como
mi perfume, como mi templo, del cual aunque se intente, es imposible
deslindarse, ya que es como una sombra, que hasta en la oscuridad se sabe que
contamos con ella.
Retorno, pero distinta;
los autos no son los mismos,
mi perfume ha
cambiado,
mis autocríticas disminuyen
y mi templo se ha renovado.
agosto de 2010
domingo, 16 de febrero de 2014
Los besos no dados... aún
A dónde van a parar los besos que no llegan a destino?
Esos besos que están a punto de estallar en mis labios, queriendo salir y saltar desde un trampolín carnoso para encontrarse con otros labios; con una boca contorneada por las ganas, por la espera y por la angustia de no ser dados.
Se mantendrán a un costado dormidos, ansiosos por una oportunidad de salida y encuentro.
Esos besos que están a punto de estallar en mis labios, queriendo salir y saltar desde un trampolín carnoso para encontrarse con otros labios; con una boca contorneada por las ganas, por la espera y por la angustia de no ser dados.
Se mantendrán a un costado dormidos, ansiosos por una oportunidad de salida y encuentro.
martes, 4 de febrero de 2014
Dentro de un espejo acuoso e infinito
Me acerco de a poco, tímidamente me aproximo y observo el rostro de las personas tratando de descifrar si el agua esta helada o agradable. No se ven grandes olas, casi planchado está. Una señora que sale me dice que tome coraje. Luego de unos pasos, otra señora ( al leer mi rostro y darse cuenta que son los primeros minutos de contacto) me dice animosamente: "dale que esta hermosa"; no tuve otra opción que comenzar a caminar enérgicamente,para romper con la barrera del frío en la panza.Tenían razón, esta hermosa, ideal, refrescante pero no invasiva. Me sentí como cuando a un niño le permiten ir caminando por la calle sin agarrarse de la mano de su madre.
Libertad, Libertad, Libertad!
De a poco fui adentrándome en el mar. Cada tanto comprobaba tocar la arena con la punta de mis pies. Que placer es ver desde el mar a la ciudad, sintiéndote lejos de esa gente, de esos edificios. Al darme vuelta y mirar al horizonte descubrí que también estaba lejos de mis problemas, a los cuales comencé a verlos pequeños y minúsculos en comparación con el mar.
Accioné e hice la plancha, junto a otros señores, los cuales también decidieron alejarse del mar de gente para acercarse al otro mar.
De ese otro mar del cual les hablo es aquel con el que me encuentro cada tanto, donde puedo conversar sin otras voces, solamente él y yo. Necesito de su inmensidad y profundidad, las cuales me alojan con tanta paz y alegría.
Se produce un magnetismo que me envuelve con cada ola y me encanta abordar. Soy feliz, inmensamente, dentro y fuera de mí. Se rompen las barreras entre él y yo, ya que no se dónde termina mi cuerpo, ni donde comienza el mar.
Las olas barren con todo, me dejan liviana y renovada, permitiéndome vivir nuevas experiencias.
Libertad, Libertad, Libertad!
De a poco fui adentrándome en el mar. Cada tanto comprobaba tocar la arena con la punta de mis pies. Que placer es ver desde el mar a la ciudad, sintiéndote lejos de esa gente, de esos edificios. Al darme vuelta y mirar al horizonte descubrí que también estaba lejos de mis problemas, a los cuales comencé a verlos pequeños y minúsculos en comparación con el mar.
Accioné e hice la plancha, junto a otros señores, los cuales también decidieron alejarse del mar de gente para acercarse al otro mar.
De ese otro mar del cual les hablo es aquel con el que me encuentro cada tanto, donde puedo conversar sin otras voces, solamente él y yo. Necesito de su inmensidad y profundidad, las cuales me alojan con tanta paz y alegría.
Se produce un magnetismo que me envuelve con cada ola y me encanta abordar. Soy feliz, inmensamente, dentro y fuera de mí. Se rompen las barreras entre él y yo, ya que no se dónde termina mi cuerpo, ni donde comienza el mar.
Las olas barren con todo, me dejan liviana y renovada, permitiéndome vivir nuevas experiencias.
sábado, 25 de enero de 2014
Me consumo
Un vaso de gancia, música de fondo, unos puchos, algunas cerezas, cuaderno y birome en mano. Esos son los objetos que me acompañan en mi balcón, a las 23.55 de esta noche fría y levemente ventosa.
Un sorbo de gancia, una cereza y miro el cielo ( ruido de motos a lo lejos). Prendo un cigarrillo y al cabo de unos minutos, mientras lo miro fijamente como se consume, me veo atrapada dentro de él. Me reconozco en ese punto. Siento el calor en mis pies, se aproxima esa sensación de ardor, de incomodidad que hace moverme de lugar. No solo eso, desaparecen partículas del espacio donde me encuentro, donde soy; y ese sentimiento de insatisfacción, de incomodidad, avanza, ya se encuentra a la altura de mis entrañas.
Ya no quiero estar ahí, pero no se si puedo salir, creo que todavía hay más, algo peor.
y sí, el calor aumenta, alcanzó a mi corazón, ya no soy dueña de él, si del resto que me queda, del que aún puedo controlar, del que todavía estoy segura.
En esta instancia tengo que escapar, no se si quiero seguir, pero vuelvo a fumar y el cigarrillo se va acortando y con él, también me voy yo. Es difícil ver como te vas consumiendo y más por una idea que tiene poco sentido, pero mucho ardor del visceral, de ese que no se apaga con agua; sino que aumenta con el deseo y las ganas.
Tengo ganas de gritarte en la cara mi consumo, describirte ésto que me pasa, para que entiendas cómo se siente. Pero ya no vale la pena. Con la última pitada veo como se apaga el cigarrillo lentamente y así, consumido en sí mismo, como mi idea que me confunde y consume, lo piso y le pongo punto final a ambos.
Me como la última cereza, siguen pasando autos y enciendo un nuevo cigarrillo.
Un sorbo de gancia, una cereza y miro el cielo ( ruido de motos a lo lejos). Prendo un cigarrillo y al cabo de unos minutos, mientras lo miro fijamente como se consume, me veo atrapada dentro de él. Me reconozco en ese punto. Siento el calor en mis pies, se aproxima esa sensación de ardor, de incomodidad que hace moverme de lugar. No solo eso, desaparecen partículas del espacio donde me encuentro, donde soy; y ese sentimiento de insatisfacción, de incomodidad, avanza, ya se encuentra a la altura de mis entrañas.
Ya no quiero estar ahí, pero no se si puedo salir, creo que todavía hay más, algo peor.
y sí, el calor aumenta, alcanzó a mi corazón, ya no soy dueña de él, si del resto que me queda, del que aún puedo controlar, del que todavía estoy segura.
En esta instancia tengo que escapar, no se si quiero seguir, pero vuelvo a fumar y el cigarrillo se va acortando y con él, también me voy yo. Es difícil ver como te vas consumiendo y más por una idea que tiene poco sentido, pero mucho ardor del visceral, de ese que no se apaga con agua; sino que aumenta con el deseo y las ganas.
Tengo ganas de gritarte en la cara mi consumo, describirte ésto que me pasa, para que entiendas cómo se siente. Pero ya no vale la pena. Con la última pitada veo como se apaga el cigarrillo lentamente y así, consumido en sí mismo, como mi idea que me confunde y consume, lo piso y le pongo punto final a ambos.
Me como la última cereza, siguen pasando autos y enciendo un nuevo cigarrillo.
jueves, 23 de enero de 2014
bla bla bla
A veces las palabras se tornan sobrantes y las personas reiterativas.la falta que nunca falta....
miércoles, 22 de enero de 2014
Lo Fragmentado y el reflejo del Amor
"La versión adulta de la niña que espera perder la virginidad con el príncipe azul" o "el lado oscuro, viscoso, intenso y vulnerable del amor, el alter ego del amor". Eso es el amor?, esas son versiones reflejadas del amor, vividas por el corazón pero tratadas de ser razonadas por la mente y expresadas en palabras.
Cada uno proyecta el amor y lo mira por sus propios fantasmas, como un cristal que colorea su vista, sin desvalorizar al otro, ya que cada cual consta y mantiene su postura desde dicha visión coloreada; considerando como su amor, al amor, a LA forma de relacionarse con tal poderoso sentimiento. Desde esta perspectiva hay distintos tipos de amores, según fantasmas y portadores de ellos.
Dónde está el amor?, podría estar alojado en pequeñas instancias y sorpresas de parte de un otro: ese otro que nos envuelve en un velo llamado deseo.Desde ahí, surge el deseante y la deseada que se hace desear... para luego ser amada.
Por qué el fragmento del amor?, porque no existen los "todos". No existe el "me gusta todo de fulano" en una sola persona, ni en " todo momento", por eso, hay efectos, acciones, cualidades, palabras, de una persona que por momentos nos enamora. Ni en todo momento, ni en todo lugar, sino en instancias. El camino, para mí, es hilar esos momentos para que no queden aislados; unir esos fragmentos que logren completar a ese otro, inversamente a uno, aunque no en su totalidad.
Compartir sin hablar, besar sin tocar, a veces una mirada, una sonrisa bastan para saber que el otro está, que ese otro devuelve nuestro reflejo, sin ser persecutorio ni atemorisante, sino devolviendo una imagen del Amor.
Cada uno proyecta el amor y lo mira por sus propios fantasmas, como un cristal que colorea su vista, sin desvalorizar al otro, ya que cada cual consta y mantiene su postura desde dicha visión coloreada; considerando como su amor, al amor, a LA forma de relacionarse con tal poderoso sentimiento. Desde esta perspectiva hay distintos tipos de amores, según fantasmas y portadores de ellos.
Dónde está el amor?, podría estar alojado en pequeñas instancias y sorpresas de parte de un otro: ese otro que nos envuelve en un velo llamado deseo.Desde ahí, surge el deseante y la deseada que se hace desear... para luego ser amada.
Por qué el fragmento del amor?, porque no existen los "todos". No existe el "me gusta todo de fulano" en una sola persona, ni en " todo momento", por eso, hay efectos, acciones, cualidades, palabras, de una persona que por momentos nos enamora. Ni en todo momento, ni en todo lugar, sino en instancias. El camino, para mí, es hilar esos momentos para que no queden aislados; unir esos fragmentos que logren completar a ese otro, inversamente a uno, aunque no en su totalidad.
Compartir sin hablar, besar sin tocar, a veces una mirada, una sonrisa bastan para saber que el otro está, que ese otro devuelve nuestro reflejo, sin ser persecutorio ni atemorisante, sino devolviendo una imagen del Amor.
domingo, 19 de enero de 2014
La Frontera
Se marcan nuevos trayectos, los cuales inspiran nuevos mundos, generando ansias de seguir viajando.
Logramos encontrar un punto medio entre ambas costas, ni más acá, ni más allá... sino la delicada frontera.
La frontera es
una zona reconfortante,
que contiene márgenes movedizos,
que saben comenzar, pero no definirse.
Se construye de recuerdos, sensaciones y suspiros... aunque a veces también de lágrimas.
En algunas instancias las fronteras se plasman, se funden y se ensamblan, para luego, retornar a ser territorios ajenos y distantes.
Es el acceso al continente, por lo tanto, hay que ser cuidado con los habitantes. El visitante debe saber qué ofertar para ingresar, aunque el residente ya sabe que el otro vendrá con espejitos de colores.
Logramos encontrar un punto medio entre ambas costas, ni más acá, ni más allá... sino la delicada frontera.
La frontera es
una zona reconfortante,
que contiene márgenes movedizos,
que saben comenzar, pero no definirse.
Se construye de recuerdos, sensaciones y suspiros... aunque a veces también de lágrimas.
En algunas instancias las fronteras se plasman, se funden y se ensamblan, para luego, retornar a ser territorios ajenos y distantes.
Es el acceso al continente, por lo tanto, hay que ser cuidado con los habitantes. El visitante debe saber qué ofertar para ingresar, aunque el residente ya sabe que el otro vendrá con espejitos de colores.
viernes, 17 de enero de 2014
El principio del resto...
El deseo ya venía creciendo por dentro, tomando nuevas zonas y pulsiones, recorriendo nuevas metas y bordes por delinear.
Pero al deseo le ganaron tus Pasiones, tus ansias, tus locuras y tus caricias.
Entre destiempos, se produjo un encuentro, donde no fue necesario mirarnos para encontrarnos, ya estaba todo ahí, ese fue el principio del resto, de lo que nos pasó y dejamos suceder. Nuestros cuerpos ya no eran propios, sino que eran una nueva unidad, gobernada por las pulsiones, por esos deseos que agobian, inundan y desesperan por querer ser cumplidos al pie de la letra.
Pero al deseo le ganaron tus Pasiones, tus ansias, tus locuras y tus caricias.
Entre destiempos, se produjo un encuentro, donde no fue necesario mirarnos para encontrarnos, ya estaba todo ahí, ese fue el principio del resto, de lo que nos pasó y dejamos suceder. Nuestros cuerpos ya no eran propios, sino que eran una nueva unidad, gobernada por las pulsiones, por esos deseos que agobian, inundan y desesperan por querer ser cumplidos al pie de la letra.
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