lunes, 24 de marzo de 2014

Plaza Castelli

Hacía mucho que no estaba en la plaza. La idea era acompañar a un amigo hasta la estación del tren que queda en frente. Volví por Rayuela, y así fuimos, él, rayuela bajo el brazo y yo hasta nuestro destino; pero  al final, la salida se convirtió en otra cosa, fuimos a merendar y ver una exposición de arte.

Luego sí lo acompañé a la estación y cuando el tren partió ahí rumbié para la plaza.
El sol brillaba entre los árboles, las familias se acomodaron entre el pasto, los asientos y los caminitos internos de la plaza, jugando y cuidando de los niños que disparaban por todos lados.

Encontré un banco y rayuela volvió a surgir para mí. 
Comencé a tener un poco de frío, eso logró que salga del papel y vuelva a la otra realidad que me convocaba.

Me gusta sentir el olor a rocío que cae sobre nosotros, viene acompañado del olor a pasto y juventud, que me recuerda a los campamentos del colegio, donde la preocupación era si había suficiente leña para el fogón, y con quienes compartías la carpa a la noche.
Ver a los niños jugar me encanta, porque me recuerda a cuando jugaba y corría por la plaza cerca de mi casa.

La gente junta, reunida, en círculos, tomando mate y los niños jugando entre sí, sin restricciones, que lindos momentos e imágenes quedaron plasmados en mi retina.

 Burbujas de fondo y bicicletas montadas por niñas llena de júbilo y pasión me dieron la despedida de la plaza, solo por hoy.

sábado, 22 de marzo de 2014

mezclas en particular

Cada uno tiene su esencia, sus componentes y día a día los selecciona para formar nuevas recetas,
pero no dejan de ser esos los ingredientes.
Ellos, son los que forman nuestra naturaleza. A veces éstos, me hacen sentir culpable, pero en otras oportunidades me agradecen que los haya reunido, y piden que los ponga en ese orden, de la misma manera y en el tiempo exacto para repetir dicha mezcla.

 Lo que no entienden los ingredientes, es que no se puede repetir, cada día es uno en particular, y uno mismo también cambia.
Lo bueno es saber todas las mezclas posibles con tus propios ingredientes, conocer tu naturaleza, para poder habitarla libremente.

domingo, 16 de marzo de 2014

LLORO

He llorado..

Lloré por mí.
He llorado por vos, por tus besos,
 tus abrazos,
por aquellas doradas y cariñosas noches juntos,
por todas aquellas palabras que fueron dadas,
 por ese perfume agrio que me imantó a tu piel,
por tus ojos..

 Luego seguí llorando
por todas las faltas marcadas,
 por todo lo que no me reconociste y más que nada,
por todo lo que me deseaste.

ya no lloro.

sábado, 8 de marzo de 2014

Orgasmo Musical

 Las luces los están esperando.

Algunas notas tímidamente aparecen.

Se presentan y todo comienza de a poco. 

Ellos se van soltando, se dejan llevar por la música que provocan

y se nota.

Hay un momento que es más fuerte que ellos, es incontrolable.

Ahí, es cuando comienzan a ser totalmente genuinos.

El baile se apodera de ellos y me gusta mucho ver cómo los hombres bailan sin 

vergüenza, se muestran sin problemas y disfrutan mucho más, a pleno...

Parecen hombres en celo.

Tocan, pero más que nada, tocan para ellos mismos.

Se miran,

 tocan,

 cantan,

 tocan,

se mueven,

incrementan su intensidad,

gozan

y agradecen.

(creo que agradecen por haberlos dejado disfrutar tanto de ellos mismos, con la posibilidad de compartir eso con nosotros)

a medias

Que triste es no sentir,
más triste debe creo que es cuando uno deja de sentir, lo que habitaba en uno.

Que feo es dar un abrazo a medias, no se siente bien, ni para el que lo da, ni para el que lo recibe.



La Maldad Pura

Es la maldad personificada. A diferencia de otras veces no viene con un trato por mi alma, no me ofrece fortunas, ni dinero, ni éxitos, ni belleza. Viene acompañado de algo mucho peor, más traicionero, entrañable y pasional.

Te acorrala centímetro a centímetro, te vigila, mueve los tiempos, te encapsula en una esfera muy similar a la realidad y uno termina posicionándose en la boca del lobo solito, sin esfuerzos para el.

Se convierte en una guerra ganada antes de declararse, desvinculandome  de mis actos, de mis decisiones y rompiendo con mis límites. Todo ésto, de una manera atractiva, mediante abrazos y caricias.

Una plenitud ciega recorre mis venas, alimentándolo de mi sangre, llenándose de poder, de amor, aumentando sus delirios, marcando una sonrisa y dilatándose sus pupilas a cielo abierto

martes, 4 de marzo de 2014

Templo Interno

Los autos pasan, y solo queda el recuerdo de sus luces en el camino ya transitado. Mi perfume se desvanece en el viento, pero las cuentas ha pagar permanecen en la puerta mi heladera esperando por ser saldadas.

Luego de una siesta en una tarde fría, he decidido hacer algo por mí misma. Me ato el pelo en forma de rodete con mi propia cabellera, me pongo ropa deportiva y salgo para la calle.

No solo pasan los autos y me voy despojando de mi perfume, también me desprendo de mí misma; de mis sufrimientos, mis miedos, mis ansias, las expectativas, las corazonadas y las ilusiones. Todo esto en un abrir y cerrar de ojos, mientras que el proceso se ha extendido siglos dentro mío.

¿cómo son las cosas de la vida, cuando uno trabaja tanto para conseguirlas, logrando un templo interno al cual recurrir cada vez que la inestabilidad toque a la puerta? Llegar al templo significa un arduo camino en tinieblas, pero prender el sahumerio, dejar la plegaria y esperar el cometido, solo requiere algunos segundos, pero intensos.

He dejado las luces de los autos y a ellos mismos tras mis pasos, como mi perfume, como mi templo, del cual aunque se intente, es imposible deslindarse, ya que es como una sombra, que hasta en la oscuridad se sabe que contamos con ella.


Retorno, pero distinta;
 los autos no son los mismos, 
mi perfume ha cambiado,
 mis autocríticas disminuyen 
y mi templo se ha renovado.

                                                                                                                        agosto de 2010