Las luces los están esperando.
Algunas notas tímidamente aparecen.
Se presentan y todo comienza de a poco.
Ellos se van soltando, se dejan llevar por la música que provocan
y se nota.
Hay un momento que es más fuerte que ellos, es incontrolable.
Ahí, es cuando comienzan a ser totalmente genuinos.
El baile se apodera de ellos y me gusta mucho ver cómo los hombres bailan sin
vergüenza, se muestran sin problemas y disfrutan mucho más, a pleno...
Parecen hombres en celo.
Tocan, pero más que nada, tocan para ellos mismos.
Se miran,
tocan,
cantan,
tocan,
se mueven,
incrementan su intensidad,
gozan
y agradecen.
(creo que agradecen por haberlos dejado disfrutar tanto de ellos mismos, con la posibilidad de compartir eso con nosotros)
Que hermoso! Sera que tu sensibilidad es tal, que podes verlo todo?
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